La sociedad

La estructura social romana no varió demasiado frente a la republicana. Pero al subir Augusto al poder intentó establecer nuevos valores sociales basados en la moderación frente a la opulencia de las familias privilegiadas.

Los Collegia tenían un gran papel en la época imperial, asociaciones controladas por el estado o la administración local, a las que pertenecían los miembros de las capas más bajas del ámbito urbano. Había collegias de carácter funerario y collegias de carácter religioso, similares a las actuales cofradías españolas, con sus propios templos, teniendo derecho sus componentes a recibir honores funerarios.

Destacaron tres familias en la ciudad de Florentia Iliberritana, los Cornelii, los Valerii Vegeti y los Papirii, con proyección externa muy relevante, ocupando cargos a nivel provincial o imperial, que los llevó a ser senadores o cónsules en Roma.

Los miembros de la gens Valeria. Q. Valerius Vegetus se asentó en tierras italianas con casa en el Quirinal en Roma. Lo delató una tubería de plomo hallada en 1.641 en la via XX Settembre, accedió al ordo senatorial gracias a las gananacias de sus grandes posesionaes en la Bética. Debió comenzar su carre bajo el mandanto de Vespasiano como homo nouus, fue cónsul suffectus en el año 91; en el gobierno de Domiciano fue senador.

Q. Valerius Vegetus, hijo del anterior, ostentó el cargo de consul suffectus en el año 112 d.C. o L. Mummius Níger, hijo del anterior nombrado y que en el año 127 d.C. también fue cónsul. La mujer de Q. Valerius Vegetus fue flaminica de la emperatriz Pompeia Platina. Se halló en 1999 en una excavaciones realizadas en la calle de Santa Isabel la Real nº 2 un pedestal que sostendría una estatua en la época, relacionado con la familia de los Valerii. En Vitervo existió el aqua Vegetiana, un acueducto construido por los Vegetti, a incios del siglo II d.C.

La fortuna que acumularon los Valerii Vegettii permitió que se institucionalizara en una prucuratela, en este caso un Kalendarium, una entidad financiera de préstamo.

Los miembros de la gens Cornelia ocuparon altos cargos dentro de la administración local, provincial e imperial, respaldados por su propio patrimonio. Publius Cornelius Anullinus, según reza en la incripción hallada en Granada fue cónsul en Roma entre los años 176 y 178 d.C., procónsul de la provincia de Africa, legatus de la Narbonense, procónsul de la Bética, legado de la Regio VII Gemina, así  como cargos dentro de la propia Roma. Su hijo, con el mismo nombre, ocupó también toda una serie de cargos.

Los miembros de la gens Papirii ocuparon cargos senatoriales en la época de Trajano y Hadriano. Cn. Papirius Aelianus Aemilius Tuscillus queda constatado en inscripción encontrado en el año 1864 en un solar contiguo a donde hoy se identifica el foro , en el  nº 11 de la calle María La Miel. Este personaje ocupó el cargo de legatus pro praetore de la provincia de Dacia entre los años 132-133. Su nieto, C. Papirius Aelianus, fue cónsul ordinario en el año 184 d.C.

Otras familias conocidas a través de la epigrafía granadina que probablemente ocuparan cargos municipales son los Pomptilii, Licinio, Manilii, Atilio, Manlii, Persia, etc.

Una inscripción hallada en 2003 en el nº 11 de la Calle María la Miel afirma la existencia de un patrono en Florentia Iliberritana.

Las actividades religiosas se realizaban de dos formas, la pública, se llevaba a cabo en los templos, y la privada, en las propias viviendas, en las que solían poseer pequeñas estatuillas, llamadas simulacra, que podían ser de bronce, terracota o piedra.

Sólo una terracota procedente del Callejón del Gallo ejemplifica el culto privado de Florentia Iliberritana.

Algunos autores han pensado en la existencia de un capitolio en Iliberri, basándose en el can. 59 del concilio de Elvira, en el que se castiga la actitud del cristiano que subal al ídolo del Capitolio para sacrificar, pero debemos tener en cuenta que los cánones de dicho concilio no hacen referencia necesariamente a Iliberis, a lo que hay que sumar que en esas fechas tardías la palabra <<capitolio>> era utilizada para mencionar cualquier tipo de templo romano, además, la arqueología no ha encontrado hasta el momento, indicio alguno de tal edificio.

Templo de Diana en Mérida (Emerita Augusta)

Florentia Iliberritana llegó a acuñar moneda propia. Claro ejemplo es el tesorillo encontrado en la zona de San José en el Albaicín, conservado actualmente en el Museo Arqueológico y Etnológico de Granada.

Las villae fueron realmente importantes para la ciudad, con la explotación de la vid y el olivo, como las de Gabia, la calle Primavera o la de los Mondragones, recientemente descubierta.

Las imágenes anteriores corresponden a la villa romana de los Mondragones, la cual posee un molino de aceite, varias tumbas visigodas y unos mosaicos de gran belleza.

Bibliografía

“Florentia Iliberritana, la ciudad de Granada en época romana” (Margarita Orfila Pons, Editorial UGR, 2011)

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