La esclavitud y los esclavos en Florentia Iliberritana


La esclavitud en la Antigua Roma

Existe una gran cantidad de palabras latinas para designar a los esclavos, como pueden ser: puer, ancilla, domesticus, verna, mancipium, homo, alumnus, servus, instrumentum vocale; aunque en cuestiones de derechos los esclavos eran res, cosas.

Eran considerados negativamente por la ley, la cual paradójicamente se ocupaba in extenso de ellos. No podían ser propietarios, algo que no impidió que poseyeran, con el permiso de sus dueños, un peculium, pequeña y precaria propiedad.

Las uniones entre esclavos tampoco eran reconocidas por el derecho, y por tanto, tampoco los lazos familiares, de tal modo que los esposos podían ser separados por venta o manumisión, al igual que sus hijos, que heredan siempre la condición de su madre. Ahora, si el hijo era fruto de una unión entre una mujer libre y un hombre esclavo, el padre era incerto, pero el hijo hereda la condición de la madre, naciendo libre y ciudadano.

Según el derecho romano, la esclavitud dependía de un doble origen: el nacimiento y el propio derecho.

Los esclavos trabajaban todos los aspectos de la actividad económica: minería, agricultura, comercio, trabajo servil.

La esclavitud en Florentia Iliberritana

Si nos centramos en la sociedad de Iliberri, nos reducimos a los esclavos urbanos, que se ocupaban del servicio de portería en las grandes casas, de la jardinería, de la cocina o de diversos oficios. Las mujeres desempeñaban oficios considerados específicos para su sexo, como amas de cría, peluqueras y demás.

La única diferencia aceptada por el derecho era aquella que distinguía entre los siervos privados, pertenecientes a particulares, y siervos públicos, tanto los perteneciente al Estado como los esclavos de las ciudades, sociedades, etc.

Los esclavos de Florentia Iliberritana 

Dos inscripciones y una urna funeraria pueden haber conservado el nombre de algunos esclavos:

Eyticia

Murió a los 22 o 27 años, puesto que hay una discordancia en las diferentes lecturas. En cualquiera de los casos, el elegante epitafio demostraría que en ocasiones hubo entre dueños y esclavos relaciones de afecto y cariño.

Verecunda

El epitafio de Verecunda se podría fechar en torno a finales del siglo II d.C. o a principios del III d.C. Y como en esta fecha ya se había extendido el uso de los duo nomina entre las mujeres libres, de esto se deduce la condición de esclava de Verecunda.

Asanan

El nombre indígena de Asanan aparece en una urna funeraria hoy en el cerrado y maltratado Museo Arqueológico de Granada. Su condición de esclava es dudosa, puesto que puede datarse en época republicana.

El Concilio de Elvira celebrado en los primeros años del siglo IV d.C. estableció una serie de condiciones de la esclavitud generalizadas a la península, pero que son de estricta aplicación en Iliberri.

Dibujotij

Inscripciones de Eyticia, Verecunda y Asanan.

Y bueno, ¡hasta otra!

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