El evergetismo en Florentia Iliberritana


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Situándonos en el proceso de municipalización de las ciudades romanas en Hispania, se vivió una intensa urbanización y monumentalización de los poblados indígenas. Además, las nuevas fundaciones coloniales necesitaron dotarse de diferentes edificios e infraestructuras acordes con su estatuto jurídico-administrativo. Los municipios y colonias hispanos tomaron como modelo el concepto romano de ciudad civilizada, con murallas para la defensa, templos para celebrar las ceremonias religiosas y edificios públicos para el ocio (teatros, anfiteatros, etc), o para el desarrollo de las funciones económicas y administrativas de las ciudades (basílicas, curias, archivos municipales, etc).

Para el desarrollo de los nuevos planes urbanísticos fue necesario movilizar grandes cantidades de capitales y recurrir a la generosidad de algunos ciudadanos e incluso de la familia imperial, una práctica habitual dentro de la oligarquía local.

Este mecenazgo se llevaba a cabo por las personas que ejercían cargos políticos, ob honorem o bien ob liberalitatem.

La labor ejercida por los evergetas en materia de financiación de edificios públicos, era en cierta manera un “pago” a la ocupación de las magistraturas locales.

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En Granada (Florentia Iliberritana), se tiene constancia de:

  • El seviro Servilius Perseus protagoniza un epígrafe en el que, por el honor que le hace el ordo del sevirato con su dinero, diversas obras en el foro y la basílica. La inscripción, traducida al castellano:

<<(prenombre, gentilicio) Perseus, liberto de (.), de la tribu Sergia , con motivo de haber sido elegido seviro, costeó de su dinero las exedras del foro y de la basílica, adornadas con verjas balaústres y jambas>>. 

Este texto se podría indicar que Perseus habría costeado la totalidad de las columnatas del foro y la basílica judicial de Florentia Iliberritana, o bien, que Perseus no habría costeado el total de la obra, sino solo una exedra ubicada dentro de la basílica. Se podría datar en torno a mediados o finales del siglo II d.C., en las que un liberto enriquecido, Perseus, agradecido por haber alcanzado el sevirato, reconstruyó y embelleció el foro y la basílica.

¡Hasta la próxima!

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